Our Blog

What we post and publish is awesome!

Cómo cuidar nuestro cepillo de dientes

El cepillo de dientes es fundamental para mantener una boca sana. Sin embargo, no siempre lo tratamos como deberíamos. En la boca conviven millones de gérmenes, y es el cepillo el responsable de combatirlos y acabar con la suciedad. Después de esta ardua tarea, saldrá contaminado con saliva, pasta dental, bacterias y otros restos. Por tanto, para tratar bien a nuestro cepillo de dientes, es importante que apliquemos estos cuidados:

No lo compartas nunca

Esto parece algo obvio, pero nos sorprenderíamos si supiéramos lo que hacen los demás. Compartir un objeto personal como este, supone intercambiar fluidos corporales, lo que aumenta el riesgo de contraer infecciones y ciertas enfermedades.

Lávate las manos antes y después de usarlo

Para evitar contaminar el cepillo, es importante lavarnos las manos antes de usarlo, pero también después para eliminar de nuestras manos posibles restos que pudieran haber quedado en el cepillo.

Límpialo bien después de cada uso

Cada vez que lo uses, tendrás que limpiarlo bien. Para ello, sacúdelo debajo del chorro del agua durante unos segundos y, a continuación, déjalo reposar en posición vertical para que escurra el agua y ventile.

No lo cubras hasta que no esté totalmente seco

Si cubres el cepillo en cuanto terminas de lavarte los dientes, estarás creando un ambiente húmedo perfecto para que crezcan las bacterias a su antojo. Por tanto, lo mejor es guardarlo en un lugar ventilado y sin cubrirlo, y solo cuando esté totalmente seco se puede cubrir.

No lo mezcles con otros cepillos

Esta costumbre, demasiado extendida, es un error que debe evitarse a toda costa. Cuando los cepillos están juntos, es inevitable que se transmitan bacterias de unos a otros. Lo mejor es tener un cepillero con orificios o, mejor aún, que cada uno tenga su propio espacio para guardar su cepillo dental.

Renuévalo cada tres meses

Aunque mucha gente no lo sabe, lo ideal es renovar el cepillo de dientes cada tres meses aproximadamente, ya que a partir de este momento, el cepillo ya no es tan efectivo para eliminar la placa bacteriana y las cerdas pierden resistencia. Si vemos que las cerdas están muy dañadas antes de este tiempo, también es aconsejable cambiarlo.

Cámbialo después de un resfriado o infección

Después de un resfriado, gripe o cualquier infección bucal o de garganta, es importante cambiar el cepillo de dientes, ya que los gérmenes podrían quedarse en las cerdas y la infección podría volver a darse.

Si te ha gustado compártelo :)

Leave a Reply

Contacto

¿Tienes alguna pregunta? Rellena el siguiente formulario y le contestaremos lo antes posible, gracias.